domingo, 23 de septiembre de 2012

¡Dos añazos!

¡Ay, qué bien me sienta esto de cumplir años! Esta frase se la oiréis a poc@s, pero lo cierto, es que a mí me encanta el mes de septiembre. Fijaos que estamos a veintitantos y todavía sigo cantado el "cumpleaños feliz". En realidad llevamos un mes bueno, empezamos en agosto con el cumple de mi padre, luego fue el primo Fernando, el tito Joaquín, el primo Lucas, yo, la tita Aurora... y todavía no hemos acabado. Nos faltan unos cuantos por celebrar.

Empecé el mes recibiendo regalos anticipados...



Total, que como estaba tan ilusionado con mi cumpleaños mi madre quiso que fuera muy especial y estuvo "maquinando" hasta que dio con el regalo perfecto. Eso sí, ha estado dos semanas dale que te pego en la cocina. Esta casa parecía un obrador y había azúcar glass en cada rincón del piso.


También he de decir que le eché una mano


Me hizo galletas para llevar a mis amigos de la "guarde", de piratas o mejor dicho, de "tatas"


me las envolvió para que dieran mejor imagen, porque os tengo que confesar, que la pintura no es lo suyo. Mi padre le hizo la etiqueta, ya sabéis, él y su ordenador.
También me preparó un bizcocho para que me cantaran el "Cumpleaños feliz"


Y cómo no, la tarta de Peppa Pig. No diréis que no se ha dado el curro este año. Luego llega su cumple y no le hinchamos ni un globo, pobrecilla.


Os pondré una foto del proceso, para los incrédulos:


En la "guarde" me montaron una fiesta, de la que pondré fotos más adelante, y el sábado en Zújar me prepararon un tinglao de los buenos.

en la foto de la derecha, preparando la barbacoa...

De mi fiesta tengo cientos de fotos y me ha costado elegir las mejores. Me hicieron un montón de regalos, estuvieron los titos, los primos, los abuelos...








Y por fin, la hora de soplar las velas




El baile...


Y las despedidas...


¡Deseando estoy que llegue mi cumple el año que viene!







sábado, 25 de agosto de 2012

"Operación pañal"


Después de estas semanas de relax mis padres han decidido que mis días con el pañal se han acabado. En realidad su intención era intentarlo y si no lo conseguíamos volver a él en septiembre.



Sin embargo, a mis 23 meses recién cumplidos, puedo decir que lo he conseguido y que he superado la prueba. Ahora en lugar de pañales llevo calzoncillos (de la talla 4-5 para ser más exactos)



Aquí estoy haciendo lo que más me gusta del mundo: regar las macetas. En el huerto me puedo permitir ir sin ropa interior, por eso ha sido tan fácil quitarme el pañal.

Y os dejo otras fotos de mis vacaciones en Zújar


de gitanillo

de tapas en "la V"





Jerez de la Frontera


Esta fue nuestra segunda parada, Jerez. Aquí nos fuimos a un hotel de pulserita de los que quería mi padre (una y no más dice ahora). Si es que nosotros somos de darle a la pata, y eso de tener que quedarnos en un mismo sitio a desayunar, comer y cenar no nos va. 
El hotel de lujo, eso sí. Tenía una piscina en la que te podías perder 


Desayunábamos con cisnes y la cama era para no encontrarte con nadie durante la noche.



La comida genial, aunque a mí me dio por comer solo pasta, pepino y melocotones. Mi madre cree que me estoy volviendo vegetariano, porque no veáis el verano de fruta que llevo. Y otro detalle para volver a este hotel, cada dos por tres te encontrabas un coche descapotable al que poderte subir. Estuve por traerme uno a casa.


Como no íbamos en el mismo plan que el resto de clientes -a descansar-, entre comida y comida organizábamos excursiones. La mejor de todas fue cuando nos fuimos al Zoo de Jerez, ¿cómo iba a imaginarme adónde me llevaban?


Para empezar, lo primero que veo cuando llego al parque es un pedazo de tren verde ¡con lo que me gusta a mí cualquier medio de transporte!

Y después, animales de principio a fin. Vimos de todo; jirafas, hipopótamos, un tigre, un león, monos, avestruces, canguros, loros... un sinfín de animales.


Pero me quedo con el chimpancé, al principio me daba un poco de miedo, pero con el tiempo me hice amigo de él.


Los camellos que había allí son los de los Reyes Magos -según me contaron mis padres- Por lo visto los dejan allí durante todo el año para que descansen. ¡Tampoco está mal, trabajan una noche y el resto del año se lo pasan holgazaneando! ¡De mayor quiero ser camello! ¡Uy!, qué mal suena esto, rectifico: ¡De mayor quiero ser Rey Mago! Que trabajan  lo mismo y está mejor visto.



Otro día nos fuimos a ver el Alcázar que está bastante bien conservado y  la catedral. Nos gustó mucho, además es que nos hizo muy buen tiempo -nada de olas de calor- y pudimos disfrutar de grandes paseos.



Y otro día, nos fuimos a Cádiz que también nos encantó. Nos la pateamos de cabo a rabo. Nos gustó la vista de la catedral desde el paseo marítimo, esa que sale en todas las postales. 





Dice mi madre que tenemos que volver otro fin de semana, porque nos supo a poco. A ver si se animan y nos vamos en carnavales, ¿quién se apunta?


martes, 21 de agosto de 2012

Sanlúcar de Barrameda

¡Hola! Después de tanto tiempo sin dejarme caer por aquí, ya estoy de vuelta. Si en la última entrada os decía que estaba planeando las vacaciones, ahora os puedo contar cómo han sido estos días de agosto.

Al principio estuvimos barajando irnos a Tenerife, Mallorca, Menorca, al Algarve... planes no nos faltaron. Así que me hice el DNI por si acaso


Aquí me tenéis, serio como yo sólo pero guapo (como dice la abuela). De momento no lo he podido utilizar porque al final no salimos de Spain; nos fuimos para Cádiz.

Primera parada: SANLÚCAR DE BARRAMEDA

Casi sin pensarlo allí nos plantamos, en un hotelito en pleno centro, sólo teníamos que andar unos pasos para ir a cualquier sitio.


Nos encantó el pueblo, la playa, la comida, la luz... ¡todo! yo me quiero ir a vivir ahí.


Los chiringuitos de la playa... lo mejor con diferencia. Porque mientras mis padres se tomaban unas cervecitas fresquitas con sus correspondientes tapas, yo me lo pasaba en grande jugando en la arena y buscando conchas.

El hotel tenía una piscina en la parte de arriba; chiquitina, pero para mí suficiente

aquí empecé a tirarme de cabeza
El tiempo que nos hizo fue perfecto, fresquito, sin pasar calor. Por eso nos hinchamos de dar paseos y de comer en las terrazas.


También hubo tiempo para hacer turismo cultural... no seáis mal pensados






Aquí estoy en el Castillo de Santiago y en las fotos que siguen también, en la Plaza de Armas



A desayunar nos íbamos a una plaza donde había una pajarería y yo estaba deseando que llegara la hora del bibe mañanero para ir a ver a los conejos y los pollos.


Otra cosa no, pero animales he visto de todas las clases. Por las tardes íbamos a la Plaza del Cabildo a hacerles una visita a las palomas




y después a los caballos


Tampoco me puedo quejar de no haberme montado en los columpios de los parques y en los cacharros de la feria




Y hasta aquí nuestras vacaciones en Sanlúcar. Lo único que puedo decir es que quiero volver en breve, que tampoco nos pilla tan lejos.