jueves, 3 de mayo de 2012

Semana de "la caja"

Ya han terminado las fiestas, y tengo tantísimo material gráfico que no sé por dónde voy a empezar. Es más, voy a tener que hacer varias entradas para no colapsar con fotografías el blog. 

Así que voy a comenzar con la semana de "la caja". Es la semana anterior a las fiestas y durante cinco días, los cajeros (moro y cristiano) recorren las calles tocando el tambor para dejar constancia de que en Zújar estamos de fiestas. Por las mañanas van solos y por las tardes... con un séquito de niños. Como el abuelo estaba un poco agobiado porque creía que no iba a ser capaz de darles chuches a los niños, pues se vino la tita Asun, a echarnos una mano, o mejor dicho las dos. 



El viernes por la mañana fue muy divertido, porque vinieron todos los niños disfrazados de moros y cristianos. Los trajes los habían hecho ellos mismos con bolsas. Ese día no sé la cantidad de caramelos que pudimos tirar desde el balcón del abuelo.





Por la tarde vinieron otra vez, y ya fue un disloque total. Por ser el último día se portaron fatal, pero bueno, lo pasamos muy bien porque vinieron las primas, el primo Lucas y unos cuantos primos más.


Y hasta aquí el primer post de los que tengo pensado dedicar a las fiestas.


lunes, 23 de abril de 2012

Pre-fiestas

¡Qué días más intensos llevo! No tengo tiempo ni de dormir. 

El caso es que estos días en Zújar están siendo de lo más moviditos. No paramos ni un segundo, y es que tenemos tanto por hacer...

Sólo paramos para salir a tomarnos una cervecilla (yo, zumo de piña, para qué os voy a engañar) Además, ahora, tenemos un bar de referencia, porque al dueño se le ha ocurrido montar una terraza cerrada al aire libre y con juguetes para los niños. ¡El sueño de mis padres y el mío, claro está! Ellos tranquilitos, y yo pasándomelo pipa.

Tienen muchos juguetes, pero yo me quedo con el Ferrari. Supongo que todos conocéis mi afición por las ruedas, y si no, pues ya lo sabéis.
Total, que el sábado vino la tita Asun con una sorpresa, "la Luisi" 


Es una perrilla de mi tamaño, muy simpática y juguetona. Me persigue y todo, y nos hemos hecho muy buenos amigos.
Por la tarde, tuvimos que ponernos a hacer las bolsas de chuches para los niños que salen con "la caja" durante toda esta semana. Así que hicimos acopio de personal y a las 4 de la tarde estábamos todos dispuestos en fila india esperando a que dieran el pistoletazo de salida para empezar con la tarea.


Lo primero, subir las chuches al huerto...



A las siete de la tarde ya habíamos embolsado alrededor de 1300 bolsas de chucherías, bolsa arriba, bolsa abajo. A pesar de eso, aún sobraron varias bolsas que hemos guardado para echárselas a los niños el viernes por la mañana.

Por la noche, nos fuimos a la novena, y aquí donde me veis, me la tragué entera. Sin molestar ni nada. Como un tío hecho y derecho. Si hasta le eché un "Viva" a la Virgen. 

Y el domingo fue lo mejor. A las 5 de la tarde vino "la caja" a casa del abuelo. Al principio no daba crédito de lo que veía. No entendía muy bien qué hacían dos tíos tocando el tambor con unos cientos de niños siguiéndoles. Es como el cuento del "Flautista de Hamelín", aunque en lugar de flautas en Zújar utilizan tambores y en lugar de ratas, en el pueblo van niños.




El domingo no fueron muchos niños, porque como fuimos los primeros, parece que algunos no se enteraron. Pero tendríais que ver los que han venido hoy a merendar. Alrededor de los 250, y no exagero, porque el abuelo había comprado 300 zumos y 300 cañas de chocolate y han quedado menos de 100. Una locura. Hay niños grandes, chicos, bebés, madres con carritos... una locura. 
Menos mal que se han organizado bien y en cuestión de 15 minutos los tienen a todos contentos.

Y cuando terminan los niños, pues nos tomamos unas fantillas con "los cajeros", que los pobres se tiran el día entero dándole al tambor; sí, mañana y noche.


Esta tarde nos hemos venido para la casa, porque dicen mis padres que me estoy dislocando demasiado, y mañana me mandan a la "guarde", ¡con lo bien que estoy en el pueblo! Mañana cuando le cuente a mis compis lo que he hecho el fin de semana, no se lo van a creer. Les llevaré unas chuches para que tengan pruebas de que no miento.

Lo mejor de todo, es que el jueves estamos otra vez ahí. A dar más caramelos y a bailar al son de "la caja". La tita Asun me ha comprado un tambor y voy a ver si me da unas clases mi padre para poder tocarlo el sábado de fiestas.

Veremos a ver cómo me porto. Pretenden que aguante la misa entera; va a ser que no. Con el ruido que hay dentro de la iglesia no me comprometo a nada.

Me voy a descansar, que todavía cierro los ojos y en el silencio de la habitación escucho el sonido de los tambores.
Hasta mañana.









domingo, 15 de abril de 2012

Mis palabras II

Bueno, si hace unos días os contaba mis palabritas, ahora os tengo que confesar que he dado un paso atrás. Y es que hablo un nuevo idioma, "el troglodito". Ya no digo nada. Todo es

"papi"
"mami"
"papaia"
"mamaia"
"tredtredtre"
y palabras que aún no sé escribir

Eso sí hablo muchísimo, hasta por los codos. Además, como diga lo que diga, me entienden, pues ¿para qué voy a hablar?

El guardián de las chucherías

Ya sabéis que las fiestas están a la vuelta de la esquina y que el abuelo este año es Oficial Moro.


Aquí lo tenéis posando para la cámara. Esta es la foto que saldrá en la revista de las fiestas. Si os habéis fijado, muy fotogénico no es que digamos. Es más, aquí viene otra...


La misma expresión, la misma pose, y si os fijáis bien, se le ve un trozo de piernaaaa: "¡abuelo, podrías haberte puesto unos calcetines más altos!" 



Así que ya estamos con los preparativos. El abuelo está ensayando los papeles, porque sale de Luzbel y yo este año algo tendré que hacer.

Soy el encargado de las chuches, porque el abuelo solo se fía de mí. Y es que es difícil controlar a mi padre y a mi tito Jesús, porque los muy pajaritos se pasan el día subiendo y bajando a la habitación de las chuches. 


No tengo fotos de esa habitación, pero en cuanto vuelva a Zújar las saco. Sobre todo, porque cuando sea mayor no recordaré la magnitud de dulces con los que conviví.


Pero, aunque no tenga fotos de todos los dulces, sí que os podéis hacer una idea de lo que hay si os digo que para hacer estas fotos, mis padres subieron 1/3 de lo que hay en la cocinilla de abajo. Y no exagero, que hay testigos. 

Mi traje es de Leviatán (en Wikipedia, para el que no lo sepa: Leviatán (del hebreo לִוְיָתָן, liwyatan, enrollado) es una bestia marina del Antiguo Testamento, a menudo asociada con Satanás, creada por Dios.(Génesis 1:21) El término Leviatán ha sido reutilizado en numerosas ocasiones como sinónimo hoy en día de gran monstruo o criatura)
Me lo ha hecho la abuela, que me tiene muy consentido.


El fin de semana que viene, nos tocará hacer las bolsas correspondientes. Alrededor de 1200 unidades tenemos que hacer, y nos lo vamos a pasar genial, porque van a venir todos a casa del abuelo a echarnos una mano. Yo, dirigiré la orquesta con mi horca, y el que se pase comiendo chucherías, que sepa que le pincharé en el culete.


Y el domingo, vendrán por primera vez los niños a por ellas. Va a ser una semana muy movidita, que prometo inmortalizar minuto a minuto.

Desde aquí hago un llamamiento a mi Events manager (o algo así), para decirle, que no se está moviendo mucho, y que no le vamos a pagar lo acordado. 

Pero bueno, que no se preocupe que está todo solucionado. 

Esta semana iré poniendo las novedades, para que no os perdáis nada.






miércoles, 28 de marzo de 2012

Sayonara, baby!

Ya estoy curado del todo. Y tengo una noticia muy importante que contaros. A ver si lo adivináis viendo esta foto


¿No? ¡pues que me han quitado el chupe definitivamente! Llevaba unas semanas en plan vicioso total. Tanto que mi seño de la guarde se había quejado a mis padres diciéndoles que no podía estar ni un minuto sin él. 

Con la excusa de las pupas y llagas que me salieron en la boca por la enfermedad de la semana pasada, mis padres han aprovechado para perderlos. Claro, cuando estaba malo no quería verlo ni en pintura, pero ahora... lo echo de menos.

El caso es que ya me he acostumbrado y que no lo necesito para nada, ni para dormir.


aquí me tenéis haciendo la compra de la semana


y aquí montado en un coche de bomberos

Este fin de semana, como ya estaba recuperado, nos fuimos a comprarme una mesa y una silla; creyendo mis padres que me iba a sentar para pintar y hacer puzzles. ¡Ja, ja! 
Me ha encantado el proceso de montaje...


... para que luego digan que no le ayudo a mi padre. 

Y aquí la mesa ya montada e instalada en mi rincón 


la silla me la han escondido porque no quieren que la utilice como escalera


Y por último os pongo unas fotos haciendo magdalenas con mi madre. Yo le ayudé con las gotas de chocolate como podéis ver



Besitos de chocolate


martes, 20 de marzo de 2012

Mis palabras

Con 18 meses tengo poco que decir:

Mamá
Papá
Van (Iván)
Maaaá (abuela)
Más
Hola

No (lo digo moviendo la cabeza)
Bob (Bob Esponja)
Dana

Soy un poco gandulete. Pero es que el día que me ponga a hablar no voy a parar.

Boca-mano-pie

No. No es que ya diga esas palabras (que debería), ni que sepa dónde está cada parte del cuerpo (que sí que lo sé). El título que he puesto hoy es el nombre de la enfermedad que he pillado estos días.

Resulta que después de un fin de semana agotador en Zújar, jugando en la tierra del huerto, dando motazos y haciendo el ganso con los primos, el domingo de vuelta a casa, mis padres me notaron un poco raro. Y es que no me tomé ni mi bibe de zumo ni mi plátano. Pero dijeron, "normal, si es que tiene que estar reventado". Pues no, no era eso, pero como no me entienden (en parte porque todavía ni hablo ni ná) por la noche intentaron darme de cenar y yo no pude comer. Lo intenté, pero no conseguí comer nada. 

Me acostaron tempranico, creyendo que estaba cansado. En mi cama, yo solo (este dato no me ha dado tiempo a contarlo, así que aprovecho para deciros que duermo en mi cuarto desde hace dos semanas; y no sabéis lo que me gusta. Ni un llanto he echado para despedirme de mi cuna). 
A lo que iba, que desde las doce empecé a lloriquear como quien no quiere la cosa; tenía malestar general, fiebre y muuuuchas babas. Y a las cinco de la madrugada mis padres llegaron a la conclusión de que me estaba saliendo una muela.

Me vieron un sarpullido y dijeron, "esto será cosa de la piel atópica". A estos dos sí que deberían haberles dado un manual cuando nací, porque vaya desastre de diagnosticadores. Los voy a mandar con "House" a ver si les da unas clases.


Total, que mi padre me llevó a la guarde, con un chute de Dalsy, y allí mi seño a las dos horas le dijo que era una enfermedad que se llamaba Boca-mano-pie. Sí, el que le puso el nombre no se calentó mucho la cabeza.
Es una enfermedad exantemática, causada por un virus, el Coxsackie A16. Una infección que va con lesiones en la piel asociadas. Los síntomas, los que tengo: falta de apetito, fiebre, malestar general, faringitis... y lesiones en la piel. Tengo hasta dentro de la boca, que son las peores, porque no me dejan ni utilizar el chupe. 



Y nada, que llevo 48 horas durmiendo poco, muy poco, yo diría que casi nada. Comer, pues también casi nada y tengo un humor de perros, normal ¿no? Deberían saber a estas alturas de mi vida, que cuando me quejo es por algo.



Lo mejor de todo es que no hay ningún tratamiento. Para aliviarme me echan aloe vera y polvos de talco (que me relajan mucho) y también Cristalmina (que me encanta que me la echen). Ahora me toca esperar entre 5 y 10 días para que desaparezcan los síntomas. Por lo menos fiebre ya no tengo y yo creo que el resto de síntomas los superaré en un par de días más. Mientras tanto, no voy a la guarde, aunque a día de hoy, supongo que más de un compañero de cole estará como yo.


Esta tarde se viene la abuela a cuidarme, y es que cuando ha visto las fotos ha dicho "me voy ahora mismo para allá". Si es que la tengo que querer...


Nota informativa: hoy en Zújar ha caído un nevazo de los buenos. El lunes a 20ºC o más y el martes bajo cero. Esto del cambio climático no hay quien lo entienda.


lunes, 12 de marzo de 2012

Febrero y un poco de marzo

Hola!!!

¡Cuánto tiempo sin dar señales de vida! Lo he ido dejando y se me han acumulado un montón de fotos y de historias, así que voy a intentar condensarlas lo mejor que pueda.

En febrero fue el carnaval y en Zújar se celebró con un desfile de "Mascarutas", a mí me compraron un disfraz la abuela y la tita Rocío y claro, me tuve que vestir. ¿De qué?


...de tigre


me lo pasé en grande dando bandanzos con mi traje

A ver si el año que viene se animan mis padres y se disfrazan también, que están muy sosos últimamente.

El día de Andalucía, por hacer algo diferente, nos fuimos a un vivero. Ya conocéis la afición de mi padre por los bonsáis, así que fuimos a comprar tierra y demás cosas para transplantarlos.





¡Yo quiero tener un jardín para poner un macetero como éste!

La siguiente historia ya es en marzo. Con estos días primaverales que están haciendo ¿quién se queda en casa? Yo no, desde luego. Lo ideal es salir a pasear al campo, o al cerro


lo que más me gusta es tirar piedras; me puedo pasar las horas muertas tirándolas y luego riéndome


de lujo

Ese fin de semana estuvo el primo Fernando en Zújar, y el juguete estrella fue la moto. Esta vez, llevábamos la equipación puesta


Y por último, os voy a enseñar lo que hemos hecho este fin de semana. Nos fuimos al Salón del Cómic con el primo Lucas. Él, "Súper-Lucas", yo, "Spider-Guillermo"


Echamos una tarde "particular" rodeados de chicos disfrazados. Nos pusimos a que nos hicieran un retrato, y el resultado no pudo ser peor. Y si no que se lo pregunten a la tita Loli.



 

Fuimos los más "guays" del Salón


Ah, os quería contar que ya han nacido mis nuevos primos. Son mellizos y son niño y niña. Yo voy a ser el primo mayor y les voy a poder enseñar un montón de cosas. ¡Tienen tanto que aprender!