domingo, 15 de enero de 2012

Feliz 2012

Ya sé que soy un poco rezagado, pero es que después de la locura de navidad y de tanto divertirme, me ha dado un bajón volver a la cruda realidad. Y es que me he pasado quince días sin parar. Con los primos, con los titos, con los abuelos, con mis papis... y sin ir al cole. Os voy a resumir mis navidades e intentaré no aburrir demasiado.

El último día de cole, que como no me tocó la lotería tuve que ir sí o sí, me fui disfrazado de reno, y vine con una sorpresa entre las manos.


Un Belén que habíamos preparado. Mis padres no se creen que lo he hecho yo. Os tengo que confesar que alguna ayudita que otra recibí, sobre todo para abrir el pegamento, que siempre me cuesta algo de trabajo.

Esa tarde fue un agobio venga a preparar maletas y demás, porque claro, quince días fuera de casa son muchos días.

La Nochebuena la pasamos en casa de la abuela



y nos lo pasamos en grande. El primo Fernandito y yo aguantamos hasta las doce y media;


sin parar, de un lado para otro, jugando, riendo, bailando, en fin... qué os voy a contar, si hasta vino Papá Nöel a dejarnos unos regalillos a la cueva


Y los días que siguieron a Navidad han sido geniales. Todo el día montados en la moto el primo Fernando y yo, comiendo gusanitos, y un largo etc...




Aquí estamos en la V Columna y el que me tiene cogido a mí no es Gaspar, es mi padre. Menuda navidad nos ha dado con esas barbas. ¿Se vería guapo?

También he tocado la batería. Intenté aprenderme un villancico, pero no hubo suerte



Y hemos estado en más bares. Fuimos tres veces a la cochera de "El gatillo". ¡Qué manera de comer! Menos mal que no vivimos en Zújar, que si no estaríamos obesos, pero con mayúsculas.


Un día me dejaron mis padres en casa de la abuela y ellos se fueron a Granada. Me lo pasé en grande, casi ni me acordé de ellos



Hicimos hasta carreras de comer gusanitos











                      

La Nochevieja tocó en casa de la bisabuela Ramona, y allí que nos fuimos con toda la familia. He de decir que tampoco tengo ni una foto. Creo que la prima Ana puede tener alguna foto que otra "Prima, mándamelas por favor". Es que hay que ver con los reporteros gráficos que me busco. Así es imposible escribir un blog!!!

Yo estuve ayudando a preparar la cena, que dicho sea de paso, estaba riquísima. Bueno, en realidad estuve molestando más que ayudando, pero creo que se lo pasaron bien conmigo. Tita Marién y tita Asun, el año que viene también os ayudo, ¿vale?, ah y quiero camisa y gorro de chef como los tuyos, que ese disfraz no lo tengo.

Esos días los pasamos comiendo, bebiendo y volviendo a comer...

La verdad es que no he tenido tiempo para aburrirme, ni siquiera en la hora del baño




Y ya a esperar a que llegaran los Reyes ¡Qué emoción!


No conseguí cerrar la boca en toda la cabalgata.


Hacer colas no hice, pero fui el tercero en ir a ver a los Reyes. La abuela, que me coló



De aquí nos fuimos a dormir mi madre y yo porque si no dijeron que no venían. La noche la pasé del tirón y por la mañana esto fue lo que nos encontramos...


y luego en casa de la abuela, más


La vuelta se me hizo dura, entenderéis por qué. Además para colmo, me han salido los colmillos de abajo (tres días insoportables), me han puesto la vacuna de los quince meses (que ni lloré ni nada) y he vuelto a la guarde.

Pero bueno, aún siguen dando coletazos los Reyes (los que vienen de Cerdeña)


Por cierto, ¿os gusta mi nuevo look de andar por casa? es que se avecinan días de frío y nieve y yo por si acaso ya estoy preparado.


Aquí ya ha empezado a llover, así que podré estrenar mi chubasquero de piratas (de los Reyes de Sevilla), ya veréis qué pasada...
















miércoles, 21 de diciembre de 2011

Making of

A estas alturas imagino que todos habréis recibido mi felicitación navideña. Pues bien, os voy a dejar unas fotos del making of, para que veáis lo dura que fue la sesión.


El decorado es muy de andar por casa, menos mal que está el photoshop...


Decidimos hacerlas en el puente, y aunque el tiempo no acompañaba, con la ilusión que teníamos lo pasamos genial. El vestuario y decorado lo compramos en los chinos, todo por menos de doce leuros. 


Os voy a contar un secreto. No os creáis que yo me estoy quieto tan fácilmente, y que mis padres pueden hacer conmigo lo que quieren, no. 
Lo que pasa, es que a la cabeza pensante de la familia, o sea, mi madre, se le ocurrió darme un chupa-chups. El primero que me ha dado ella personalmente. No sé si aprecia en las fotos, pero los brillos de mi barriga son chorreones de babas. Sí, es que estaba tan bueno... y además como no me creía que me lo dejaran comer de verdad, me di prisa en darle unos buenos chupetones por si tenían pensado quitármelo.




El resultado final es fruto de unos cuantos ratos de photoshop por parte de mi padre, que es un perfeccionista. 



Creo que se podrían dedicar a esto, ¿verdad?



¿con cuál os quedáis?


Lo dicho, que deseamos que paséis una ¡Feliz Navidad!, que nosotros haremos lo propio. 

sábado, 10 de diciembre de 2011

Paseo por el parque

Esta semana está siendo la caña. Un día voy a la guarde y otro no ¡cómo mola! Cuando me despierto y veo que no estoy solo me da un subidón...

Por la mañana ayudo a mi madre a ordenar la casa, a mi manera claro. Ella recoge y yo voy sacando otra vez las cosas, es que a mí me gusta verlo todo por el suelo. Si no, no tiene gracia. Y detrás mis padres, con la misma musiquilla: "¡Guillermo no!" Es la frase que más se oye en mi casa. ¡NO! enciendas la tele ¡NO! apagues la tele, ¡NO! te metas en el cajón de las sartenes, ¡NO! metas la mano en el cubo de la fregona, ¡NO! tires del rollo de papel higiénico, ¡NO! enciendas la lavadora... me podría tirar la tarde entera escribiendo frasecillas de estas, pero tengo cosas mejores que hacer.

Y claro, llega un momento en el que no pueden más y deciden sacarme a la calle para que desfogue. 


Cuando hace buen tiempo, al parque a jugar con la arena y a embadurnarme de tierra. Y ahora, la nueva diversión familiar, salir con las bicis


Esta vez estaba tan ilusionado, que ni siquiera me quise quitar el casco. El único inconveniente es que con el meneillo me quedo frito. Es una pasada ir ahí, y lo mejor es que yo no me canso.


Me encanta la velocidad e ir viendo los perros, el paisaje y hasta las ovejas que nos encontramos en un parque. Sí en un parque en Granada, aunque alguno creáis que esta foto está hecha en Zújar.


No hay ninguna foto de mi madre porque en esta ocasión iba de fotógrafa con el móvil, por eso las fotos no son demasiado buenas.


En la próxima salida os haré fotos de ella con su bici rosa, que es la caña. 

Y os pongo esta foto para que veáis cómo me abre el apetito salir en bici. Por cierto, que me han salido los dos colmillos de arriba y no nos hemos enterado. Ya tengo una buena dentadura, aunque hecho en falta alguna que otra muela, más que nada por mi dieta, que como sabéis incluye cualquier cosa que no sean purés ni comida de cuchara. 










lunes, 5 de diciembre de 2011

Guillermo, el pequeño cicerone

Este fin de semana ha sido muy especial; se vino a vernos nuestro amigo Jose desde Lugo. Imagino que había visto el post de la Alhambra y le dio algo de envidia. Así que bajó a Granada para conocerla a fondo de mi mano. Creo que he sido un buen anfitrión, si no es así, "Jose, dilo ahora o calla para siempre"

Para empezar el tour con fuerza, nos levantamos tempranico y nos fuimos a tomar un chocolate con churros a Bib-Rambla, son mi debilidad


Una vez recargados, estuvimos enseñándole el centro, la Catedral, la Capilla Real, la Madraza, la plaza de la Pescadería, etc, y después pasamos a Plaza Nueva y Paseo de los Tristes


Os tengo que confesar que tardé poco en dormirme, entre los churros y el traqueteo de los adoquines me quedé como un picatoste. Así que se tuvieron que encargar mis padres del paseo. Creo que lo llevaron a un Hamman que hay en el Paseo de los Tristes, yo me lo perdí, pero mi madre hizo algunas fotos.


La siesta fue cortita, pero reponedora. En cuestión de diez minutos estaba como nuevo. No podía seguir perdiéndome imágenes como ésta


Una vez aquí, dijimos, vamos a subir a la Alhambra por la Cuesta de los Chinos. Creo que mi padre no lo pensó bien. Deberían poner una señal de prohibido subir con carros de niños ¡¡¡Es un suicidio!!!

 

Pero mereció la pena, porque no había estado nunca por esa zona y me gustó una barbaridad. El agua por las acequias, el olor, el aire fresco, los colores...


Y como antes no había podido entrar a los baños árabes, pues entré en la Casa del Polinario, que en su origen fueron los baños de la Mezquita Mayor de la Alhambra.


Entramos al patio del Palacio de Carlos V y una vez fuera, jugué con los gatos, las palomas y los gorriones.


Y como ya nos dieron las dos y había que irse al Sacromonte a comer, pues nos fuimos a esperar un taxi.

imagen bucólica donde las haya

Estuvimos comiendo en Casa Juanillo, un lugar recomendable cien por cien. Sobretodo por las vistas, lo único que se ve por las cristaleras es la Alhambra. No tengo fotos porque daba el sol de frente, pero os aseguro que nos lo pasamos genial, y la comida... ¡delicious!

Bajar, bajamos andando, más que nada, para ver si conseguíamos hacer la digestión, que a esas alturas de la tarde, aún hacían acto de presencia los churros con chocolate.


De camino entramos en el Palacio de los Cordova, sin palabras...


Y para terminar la jornada nos fuimos a las teterías, a por un té y un trozo de tarta de chocolate


Cuando bajamos al centro vimos la iluminación de Navidad


y de ahí, para casita a descansar, que el domingo también prometía ser muy intenso. Esta vez tocó  Albayzín y mirador de San Nicolás


A ver si el martes me llevan a algún sitio mis padres y os lo cuento, ¡que no tengo guarde!









  







domingo, 27 de noviembre de 2011

Salchichón, chorizo y morcilla

¡Hola! Hoy os voy a contar mi primera experiencia matancera, pero antes de nada, os diré que ya estoy un poco mejor, aunque no consigo que se me vayan los mocos ni a la de tres. Sigo con mi dieta mediterránea (jamón, leche y jamón) pero en breve volveré a comer como antes, o por lo menos eso es lo que piensan mis padres, y yo no los quiero desanimar.

Este fin de semana la abuela ha hecho embutidos de todo tipo, y allí estaba yo para documentarlo todo. Me ha faltado apuntar los ingredientes de cada cosa, pero todo se andará.

Lo que primero hicieron fue el salchichón, pero ahí no hice nada. A mí es que me gusta más meter la mano y remover, aunque si os digo la verdad, tampoco me dejaron. Mis padres me metieron en el parque y desde ahí lo vi todo, pero me hubiera gustado estar en primera línea; menos mal que estaban también los primos, porque mis padres se desentendieron de mí. Además el primo Iván no paraba de jugar conmigo y la prima Rocío cuidándome en todo momento, ¡qué lujazo!
A ver si el año que viene se enrollan y me dejan envolver el chorizo.


Lo más espectacular fue la morcilla. 


Tras varias pruebas, os puedo asegurar que quedó deliciosa. ¡Qué rica!


El sábado acabé rendido. Con tanta gente en casa de la abuela, no sabía a dónde acudir. De un lado para otro. Unos me cogían, el otro me daba un apretón, mi padre tocando el bombardino... en fin, una locura de día. 


El domingo, más tranquilillo. Aunque tampoco paré. Primero en el columpio de casa del abuelo, luego en mi moto y al final de paseo con la bici. 


Tita Asun, que no veas cómo corre la moto. En Granada es que se me escurría, pero en la calle, no sabes cómo corre. Qué rato más bueno eché con el abuelo. Yo creo que en el fondo a él le hubiera gustado montarse, pero es que ya dije antes que es de una plaza.


Y aquí ya preparados para nuestro paseo en bici. Es que a mis padres les gustan los paseos domingueros en bici y a mí pues me lo quieren pegar. Fijaos en mi sillita. Es alucinante ir ahí, lo único que no me gusta es ponerme el casco, aunque no me podéis negar que es chulo, chulo.